¿qué formato elegir y cuál hace que tu televisor se vea mejor?
Antes al comprar una televisión, nos preocupábamos solo por la resolución (como el 4K), pero hoy en día hay un término que define realmente si una pantalla se ve espectacular o simplemente aceptable. Hablamos del alto rango dinámico, una tecnología que ha revolucionado la forma en que consumimos cine, series y videojuegos en casa.
Si has estado investigando, habrás notado que no existe un solo tipo, sino que el mercado está dividido entre varios estándares HDR: HDR10, HLG, Dolby Vision y HDR10+. ¿Qué significan, en qué se diferencian y por qué deberían importarte? En este artículo te lo explicamos en un lenguaje tan sencillo que te volverás un experto en la materia.
¿Qué es el HDR?
Para entender las diferencias, primero debemos entender la base. Las siglas HDR significan High Dynamic Range (Alto Rango Dinámico). En términos muy simples, es la capacidad que tiene tu pantalla para mostrar imágenes con un contraste mucho más real.
Esta tecnología permite que los tonos oscuros sean increíblemente profundos y detallados, mientras que las zonas brillantes son luminosas y llenas de color, todo al mismo tiempo. El resultado es una calidad de imagen que se parece mucho más a lo que el ojo humano ve en el mundo real.
HDR10: El estándar universal

El HDR10 es el formato original y el más común de todos. Si compras un televisor hoy en día que dice tener soporte para rango dinámico alto, tiene este formato por defecto. Es un estándar abierto, lo que significa que cualquier fabricante de pantallas o creador de contenido puede usarlo sin pagar regalías o licencias.
¿Cómo funciona? Utiliza algo llamado metadatos estáticos. Imagina que los metadatos son las «instrucciones» que la película le da a tu televisor para saber qué tan brillante u oscura debe ser la imagen.
Al ser estáticos, el contenido establece un límite de brillo y contraste al principio de la película, y ese mismo límite se aplica de manera uniforme desde el primer minuto hasta los créditos finales.
Es compatible con prácticamente todos los televisores HDR del mercado, consolas de videojuegos.
Un punto en contra es que, al ser una configuración fija para toda la película, una escena nocturna muy oscura podría no verse tan optimizada si la película también tiene escenas en el desierto a plena luz del día.
HLG: El rey de la televisión en vivo

El formato HLG (Hybrid Log-Gamma) nació de una necesidad muy diferente. Mientras que los otros formatos están pensados para películas o series grabadas y editadas de antemano, este se diseñó específicamente para las transmisiones en vivo y directo (como partidos de fútbol, conciertos o el noticiero diario).
La gran magia de este sistema es su compatibilidad hacia atrás. Enviar dos señales de video distintas (una para televisores modernos y otra para televisores viejos) a través de la antena de aire o el cable es increíblemente caro y consume mucho ancho de banda.
Este formato combina ambas señales en una sola. Si tu televisor es moderno, leerá la capa de alta calidad; si tu televisor es antiguo, simplemente la ignorará y mostrará la imagen estándar sin problemas.
Es el formato del futuro (y presente) para la televisión digital, eventos deportivos en vivo y transmisiones por satélite.
No ofrece el mismo nivel de espectacularidad visual en el cine que los formatos más avanzados, ya que está optimizado para la eficiencia de transmisión, no para la perfección cinematográfica.
Dolby Vision: La experiencia premium del cine
Aquí es donde entramos en la gama alta. Desarrollado por laboratorios Dolby, Dolby Vision es un formato propietario (los fabricantes de televisores deben pagar una licencia para poder incluirlo). A diferencia del formato básico, este utiliza metadatos dinámicos. Esto quiere decir que televisor recibe instrucciones escena por escena, o incluso fotograma por fotograma.
Si la escena cambia de un interior oscuro a una explosión brillante, el formato ajusta el brillo, el color y el contraste de la pantalla de forma exacta para esos segundos específicos. Además, soporta una profundidad de color de 12 bits (miles de millones de colores más que el formato básico) y niveles de brillo teórico extremadamente altos.
Ofrece la experiencia visual más pulida, cinematográfica y fiel a lo que el director de la película quería que vieras.
Los televisores que lo incluyen suelen ser un poco más costosos debido al pago de la licencia, y marcas importantes como Samsung no lo utilizan en sus pantallas.
HDR10+: La respuesta libre de licencias
Dado que el formato premium de Dolby requiere el pago de regalías, Samsung, Panasonic y 20th Century Fox se unieron para crear una alternativa: el HDR10+.
Básicamente, toma lo mejor de los dos mundos. Es un estándar abierto (gratuito para los fabricantes), pero evoluciona el formato básico al añadirle también metadatos dinámicos. Al igual que su rival directo de Dolby, ajusta los parámetros de la pantalla fotograma a fotograma para que cada escena se vea perfecta.
Ofrece una calidad de imagen fantástica y dinámica sin encarecer el precio del televisor. Es muy apoyado por Amazon Prime Video.
Tiene menos contenido disponible en las plataformas de streaming en comparación con su rival de Dolby, y marcas como Sony o LG prefieren no incluirlo en sus cativos de gama alta.
¿Cuál deberías buscar en tu próximo televisor?
A la hora de comprar, no te agobies intentando encontrar un televisor que los tenga absolutamente todos, aunque hoy en día muchos modelos de gama media y alta ya soportan tres o cuatro de estos estándares a la vez.
La regla de oro es sencilla: el HDR10 lo vas a tener asegurado sí o sí. Si eres un amante del cine y las series de plataformas de streaming, te conviene enormemente que tu televisor también cuente con Dolby Vision o HDR10+ (idealmente el primero por su alta disponibilidad de contenido).
Por otro lado, si lo tuyo es ver la televisión tradicional, el cable y los deportes en directo, asegúrate de que sea compatible con HLG.
